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La figura del perito en los seguros

El sector asegurador en España mueve miles de millones de euros cada año y gestiona millones de partes de siniestros, desde un retrovisor roto hasta el incendio de una gran planta industrial. En todo este engranaje de contratos, pólizas y números, existe un profesional clave cuya firma puede determinar el destino económico de una familia o la viabilidad de una empresa. Hablamos de la figura del perito de seguros. Este técnico independiente actúa como los ojos y los oídos del sistema, combinando conocimientos de ingeniería, arquitectura o medicina con un dominio absoluto del derecho de seguros.

En este artículo profesional analizaremos a fondo el papel del perito en el mercado español, su marco regulatorio, los diferentes tipos que existen y cómo su dictamen técnico equilibra las relaciones entre las grandes corporaciones aseguradoras y los ciudadanos.

1. Definición técnica y conceptual del perito de seguros

Un perito de seguros es un profesional con titulación técnica o universitaria específica que se encarga de dictaminar sobre las causas de un siniestro, la valoración de los daños materiales o personales y las demás circunstancias que influyen en la determinación de la indemnización derivada de un contrato de seguro.

Sinceramente, considero que la figura del perito está rodeada de un falso mito. El imaginario colectivo suele ver al perito como un «enviado de la compañía para pagar menos». Nada más lejos de la realidad profesional. Un perito, por encima de quién pague sus honorarios, está sujeto a un código deontológico estricto y a una responsabilidad civil y penal. Su trabajo no es regatear, sino aplicar la ciencia, la técnica y la ley para reflejar la verdad de lo ocurrido sobre el terreno. Sin su criterio objetivo, el sector de los seguros colapsaría sumido en el fraude y la arbitrariedad.

2. El marco legal en España: El artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro

La actividad pericial en España no es una disciplina informal. Está firmemente anclada en el ordenamiento jurídico, específicamente en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro (LCS).

El procedimiento pericial obligatorio

El Artículo 38 de la LCS es, sin duda, la norma más importante y detallada de toda la ley en lo que respecta a la resolución de conflictos económicos tras un siniestro. Este artículo establece un procedimiento milimétrico para cuando la aseguradora y el cliente no se ponen de acuerdo con el dinero que se debe pagar.

La ley determina que si las partes se ponen de acuerdo, la compañía pagará de inmediato. Pero si no hay consenso, cada parte debe nombrar a un perito. Si uno de los dos no lo hace, el juzgado o la Dirección General de Seguros puede nombrarlo de forma subsidiaria. Si los dos peritos llegan a un acuerdo, redactarán un acta conjunta que vinculará a la compañía y al cliente.

Bajo mi punto de vista, el artículo 38 es una de las herramientas de protección del consumidor más potentes que existen en el derecho español, ya que evita que el ciudadano tenga que acudir obligatoriamente a un juicio largo y costoso para defender el valor real de sus bienes dañados.

3. La figura del tercer perito: El árbitro técnico

¿Qué ocurre si el perito nombrado por el cliente y el perito nombrado por la aseguradora se enrocan en posiciones totalmente opuestas? El artículo 38 de la LCS prevé esta situación mediante la designación de un tercer perito.

Ambos profesionales deben ponerse de acuerdo para elegir a un tercer técnico independiente. Si no logran consensuar un nombre, la elección se realiza mediante un sorteo judicial en el Juzgado de Primera Instancia del lugar del siniestro. El dictamen de este tercer perito, emitido de forma conjunta o por mayoría, es vinculante para ambas partes. Solo se puede impugnar judicialmente ante los tribunales si se demuestra que el perito incurrió en un error grave, dolo o falsedad documental según los artículos del Código Civil sobre la nulidad de los actos contractuales.

4. Funciones críticas del perito durante la investigación de un siniestro

El trabajo de un perito va mucho más allá de rellenar un formulario en una tableta digital. Su labor se divide en cuatro funciones fundamentales que configuran el informe pericial.

La primera es la investigación de la causa u origen. El perito debe aplicar el método científico para descubrir el «porqué» de las cosas. Por ejemplo, ante el incendio de una vivienda, debe determinar si el fuego comenzó por un cortocircuito fortuito (cubierto por la póliza) o si fue provocado mediante acelerantes químicos para cobrar el seguro (lo cual constituye un delito de estafa).

La segunda función es la valoración de los daños y propuesta de indemnización. El técnico debe calcular cuánto cuesta reparar las estructuras (Continente) y sustituir los bienes muebles (Contenido). Para ello, utiliza bases de datos de precios de la construcción actualizadas en este 2026 y tablas de depreciación por uso.

La tercera es la comprobación de la preexistencia. El perito debe verificar que los objetos dañados realmente existían en la vivienda o comercio antes del siniestro. Esto se hace mediante facturas, fotografías antiguas, restos quemados o escrituras.

Por último, realiza el análisis de las garantías de la póliza. El perito lee el contrato de seguro para comprobar si el evento específico que causó el daño está incluido dentro de las coberturas contratadas o si entra dentro de alguna de las exclusiones firmadas por el cliente.

5. Tipos de peritos según su especialización técnica

El mundo de los riesgos es inmenso, lo que obliga a los peritos a especializarse de forma muy rigurosa según la naturaleza del bien dañado.

Peritos de Automóviles (IRT)

Son técnicos especialistas en automoción, mecánica y carrocería. Su trabajo diario consiste en tasar los golpes de los coches en los talleres, dictaminar si un vehículo es siniestro total basándose en el valor venal y detectar fraudes en los accidentes de tráfico (como golpes simulados o daños incompatibles con la dinámica del accidente).

Peritos de Seguros Diversos (IRM)

Esta categoría engloba los siniestros de hogar, comunidades de propietarios, comercios y PYMES. Suelen ser arquitectos, aparejadores o ingenieros técnicos. Son los profesionales que intervienen cuando hay humedades, roturas de cristales, daños por temporales o robos en viviendas.

Peritos Médicos (Valoradores del Daño Corporal)

Son licenciados en medicina con una especialidad en valoración del daño. No curan al paciente, sino que analizan las secuelas físicas y psicológicas que le han quedado a una persona tras sufrir un accidente laboral o de tráfico. Su informe es vital para calcular las indemnizaciones siguiendo el baremo oficial de tráfico que marca la ley en España.

Peritos de Riesgos Tecnológicos y de Ciberseguridad

Una tipología que ha explotado en este 2026. Son ingenieros informáticos que intervienen cuando una empresa sufre un ataque de ransomware o un hackeo masivo y reclama las pérdidas de paralización de actividad a su seguro de ciberriesgo.

6. Tabla comparativa: Roles periciales en el proceso de reclamación

Es fundamental entender que, dependiendo de quién contrate al perito, su denominación legal y su papel en el expediente cambian drásticamente:

Denominación del PeritoQuién paga sus honorariosObjetivo PrincipalRegulación Legal
Perito de la Compañía (Tasador)La empresa aseguradoraValorar el daño siguiendo las directrices técnicas de la póliza.Artículo 38 (Párrafo 1) LCS
Perito del Asegurado (Defensor)El cliente / AseguradoDefender los intereses del usuario y maximizar la indemnización justa.Artículo 38 (Párrafo 2) LCS
Tercer Perito (Árbitro)Al 50% entre compañía y clienteDeshacer el empate técnico entre los dos peritos anteriores de forma neutral.Artículo 38 (Párrafo 3) LCS
Perito JudicialDesignado por el JuezAportar luz técnica en un proceso de demanda judicial ya iniciado.Ley de Enjuiciamiento Civil (LEC)

7. Requisitos legales para ejercer como perito en España

No cualquiera puede ponerse un chaleco reflectante, coger una libreta y decir que es perito de seguros. La normativa española exige un perfil profesional muy exigente para garantizar la validez de los informes ante un tribunal.

El Artículo 38 de la Ley de Contrato de Seguro especifica que los peritos deben poseer una titulación técnica o universitaria adecuada a la naturaleza del objeto que van a peritar. Por ejemplo, para valorar los daños estructurales de un edificio que amenaza ruina tras una explosión de gas, el perito debe ser obligatoriamente arquitecto o ingeniero de caminos.

Además, la mayoría de los profesionales están inscritos en las listas oficiales de los Colegios Profesionales de Peritos de Seguros (como APCAS, la Asociación de Peritos de Seguros y Comisarios de Averías) y disponen de un seguro de Responsabilidad Civil Profesional en vigor para responder de los posibles errores técnicos que puedan cometer en sus dictámenes.

8. El Informe Pericial: Estructura de un documento de peso jurídico

El informe pericial es el documento definitivo que se redacta tras la inspección ocular del siniestro. Este documento tiene valor de prueba documental ante cualquier juzgado de España.

Un informe profesional debe estructurarse obligatoriamente de la siguiente manera:

  1. Identificación de las partes: Datos de la póliza, el asegurado, el tomador y la localización exacta del riesgo.
  2. Descripción del siniestro: Fecha, hora y relato de cómo ocurrieron los hechos según las declaraciones de los testigos y la inspección sobre el terreno.
  3. Análisis técnico de las causas: Pruebas de laboratorio, fotografías de los puntos de origen y razonamientos lógicos que descarten causas ajenas.
  4. Liquidación económica: Desglose del coste de la mano de obra, los materiales, la aplicación de reglas como la proporcional o de equidad, y la propuesta final de indemnización neta.

9. El fraude en los seguros y la labor de contraperitaje

El fraude es uno de los mayores problemas económicos del sector asegurador. Según datos recientes de UNESPA, casi el 5% de los partes que se comunican en España esconden algún tipo de intento de estafa, desde inflar la factura de un ordenador roto hasta simular el robo de joyas.

Aquí es donde el perito se transforma en un investigador. Utilizan herramientas de inteligencia artificial para analizar si las fotos enviadas por el cliente son sacadas de internet, estudian la termografía de las paredes para ver si una humedad es real o provocada y analizan los metadatos de las imágenes para comprobar la fecha exacta del siniestro. Sinceramente, intentar engañar a un perito experimentado hoy en día es una pésima idea; si el perito demuestra el fraude, no solo te quedarás sin cobrar, sino que la compañía rescindirá tu póliza de inmediato y te denunciará ante los tribunales por un delito de estafa según el Código Penal.

10. La validez del dictamen pericial ante los tribunales de justicia

Si la vía del artículo 38 de la LCS fracasa o no se llega a activar, el conflicto acaba en los tribunales ordinarios a través de una demanda civil. En el juicio, el informe del perito cobra una importancia capital debido a lo dispuesto en la Ley 1/2000, de 7 de enero, de Enjuiciamiento Civil (LEC).

Los jueces españoles son expertos en derecho, pero no tienen por qué saber de resistencia de materiales, medicina forense o informática. Por ello, el artículo 340 de la LEC otorga un peso brutal a la prueba pericial. Un juez basará su sentencia casi con total seguridad en el informe pericial que le resulte más coherente, lógico y mejor fundamentado técnicamente durante la fase de ratificación en el juicio oral, donde los abogados de ambas partes interrogarán al perito sobre sus conclusiones.

11. Ejemplo real: El incendio de una panadería de barrio

Para entender la trascendencia de esta figura, analicemos un caso práctico. Imagina que el dueño de una panadería llega a su negocio por la mañana y descubre que la zona de hornos ha salido ardiendo durante la noche, destruyendo la maquinaria y llenando todo el local de hollín.

El dueño llama a su seguro comercial. Al día siguiente, se presenta el perito de la compañía. Tras revisar los restos, el perito dictamina que el fuego se originó por un defecto interno en un cableado del horno industrial. Calcula que la reparación de la maquinaria y la pintura del local costará 35.000 euros. Sin embargo, al revisar la póliza, descubre que el dueño tenía declarado un capital de contenido de solo 15.000 euros, cuando la maquinaria real valía 50.000 (situación de infraseguro).

El perito de la compañía aplica la regla proporcional y propone pagar solo 10.500 euros. El panadero, desesperado, decide contratar a su propio perito de asegurado. Este segundo técnico revisa el caso, demuestra que una parte de los daños afectaba al techo (continente, donde los capitales sí eran correctos) y discute la valoración de la maquinaria usada. Ambos peritos se sientan a negociar y firman un acta conjunta por 22.000 euros. El panadero ha salvado su negocio gracias a la intervención de un profesional de la peritación que equilibró la balanza frente a la aseguradora.

12. La digitalización y el peritaje a distancia (Videoperitación)

Estamos en 2026 y la forma de trabajar de los peritos ha cambiado de manera sustancial. Para siniestros menores (una inundación de baño que afecta al vecino de abajo, la rotura de una mampara de ducha), las compañías ya no envían físicamente al técnico. Se utiliza la videoperitación.

A través de una aplicación en el teléfono móvil del asegurado, el perito toma el control de la cámara, realiza mediciones láser en remoto, saca capturas de alta definición y geolocaliza la vivienda para evitar fraudes. Esto permite resolver expedientes en apenas unas horas en lugar de esperar días a una visita presencial. Una micro-opinión al respecto: la videoperitación es una maravilla de la eficiencia para siniestros sencillos, pero jamás debe sustituir al peritaje presencial cuando hablamos de daños estructurales o incendios de calado, donde tocar el material y oler el entorno es fundamental para el análisis forense del riesgo.

13. La independencia del perito: El código ético y la deontología

Un perito de seguros debe ser, por encima de todo, independiente. Aunque sea contratado y pagado por una multinacional de seguros, su informe debe ceñirse estrictamente a la realidad física de los hechos dañosos.

Si un perito miente a sabiendas en su informe para beneficiar a la compañía que le da trabajo habitualmente, se enfrenta a penas de inhabilitación profesional y a responsabilidades penales graves por falso testimonio en el ámbito judicial. Los colegios oficiales como APCAS vigilan de cerca estas conductas, garantizando que el sector mantenga un estándar de transparencia alto. El mercado necesita confiar en la palabra del perito; si esa confianza se pierde, se rompe el principio de buena fe que sostiene todo el contrato de seguro desde sus orígenes históricos.

14. Conclusión: El guardián de la justicia contractual en el seguro

La figura del perito de seguros es la columna vertebral que sostiene la credibilidad del sector asegurador en España. Lejos de ser un obstáculo para el asegurado, representa la única garantía de que los contratos multirriesgo se cumplan basándose en criterios científicos, arquitectónicos o automovilísticos objetivos, alejados de los impulsos comerciales de las empresas o de las exageraciones interesadas de los usuarios.

Comprender los derechos que te otorga la Ley de Contrato de Seguro, especialmente el procedimiento de peritación contradictoria del artículo 38, es fundamental para cualquier propietario de una vivienda o un negocio. Si alguna vez sufres un siniestro grave y sientes que la indemnización ofrecida no hace justicia al daño real de tus pertenencias, recuerda que no estás indefenso. Tienes el derecho legal de poner a un perito profesional a hablar de tú a tú con el perito de la compañía. Al final del día, el informe pericial no es más que la traducción en palabras y números de la verdad material de un siniestro; una verdad que, bien defendida por manos expertas, es el escudo más sólido para proteger tu patrimonio y tu futuro económico.